Ferran Vidal: “Con esta obra quiero romper tabús sobre las drogas”
Ferran Vidal (1974), ganador del Premio Divina Pastora de Novela Gráfica Social, se declara amante de los cómics desde muy pequeño. Una afición que empezó con la lectura de tebeos infantiles y que, a lo largo de los años, se ha convertido en parte de su profesión, aunque el autor considera que lo suyo no es trabajar “sino disfrutar de la forma que más me gusta”. Compagina la pintura con la ilustración y sus proyectos del mundo del cómic. El Premio Divina Pastora de Novela Gráfica Social se suma a otros reconocimientos como el Premio a la mejor historieta de humor del Concurso de Cómics de Cornellà, entre otros. Rosa Laparra, gerente de la Fundación Divina Pastora, habla con el autor sobre ‘Fuerza’ (su primera novela gráfica social en la que hace un retrato de la lucha contra la droga), su obra y sus proyectos de futuro.  
miércoles, 9 de enero de 2019

Rosa Laparra: ¿Cuándo y cómo empieza su afición por el cómic?

Ferran Vidal: De niño me aficioné a los tebeos infantiles. De esos, pasé a los superhéroes y con 13 o 14 años descubrí el cómic adulto. Fue a una edad muy temprana que coincidió con la edad de oro del cómic español, en los 80, cuando los kioscos estaban llenos de cualquier tipo de cómic para cualquier tipo de audiencia. Este cómic fue un paso necesario para llegar a donde estoy ahora.

Rosa Laparra: ¿Trabaja el dibujo y el guion?

F.V: Sí, siempre he hecho guion y dibujo. He sido muy versátil en el dibujo, lo que me ha dado la posibilidad de dibujar en muchos campos. Supongo que viene de la formación naturalista o académica que me permite dibujar en este estilo más realista.

 R.L.: ¿Qué representa ‘Fuerza’?

F.V: Esta obra es completamente sincera y honesta. Un trabajo documental que tiene mi estilo. Es duro, pero no agresivo. Los personajes tienen fuerza, pero también delicadeza. Lo que he pretendido es hacer un trabajo documental acorde con la realidad. Este es el reflejo de mi trabajo más serio, más artístico. Yo pinto así y he trasladado mi trazo de pintor al mundo del cómic.

R.L: ¿Qué ha querido contar con esta novela gráfica social?

F.V: Quería romper dos tabús sobre las drogas. Por un lado, se criminaliza y se demoniza y no estoy de acuerdo porque hay gente honrada y sencilla que desgraciadamente ha caído en las drogas, y no por eso son criminales. Por otro, al mundo de las drogas se le rodea de glamour y se convierte en algo frívolo e inocuo. Creo que la droga no es ni una cosa ni la otra. Creo que el valor añadido de esta obra es que habla directamente del mundo de las drogas y da mucha información. He buscado antecedentes y no existen cómics que traten el tema de esta forma tan directa. Estoy convencido del valor que esta obra aporta al tema de la droga.

R.L: ¿’Fuerza’ es su primera novela gráfica?

F.V: Sí, pero he hecho más trabajos en el mundo del cómic. Estuve unos cuantos años publicando chistes de actualidad política en prensa, tiras cómicas en distintas publicaciones y también he publicado fanzines. Además, ilustré un libro para niños para un museo.

R.L: ¿En qué temas se mueve mejor?

F.V: Quizás en la parte social y política porque lo que he publicado se asemeja a un artículo de opinión. Daba mi idea sobre un tema concreto que podía ser político o no. Estuve haciéndolo desde 2006 a 2011. Creo que de ahí viene mi implicación por los temas sociales y la preocupación por acercarlos a la sociedad.

R.L: ¿Qué significa el color dentro de su trabajo?

F.V: En mi caso, el color parece secundario, pero intento que cuadre con el tema. Me interesa más el trazo que quizás es más idea que sensación, mientras que el color parece más sensación que idea. Con el blanco y negro estás obligado a contar, el color es un poco más secundario aquí. Voy más a la historia, al mensaje. Muchas veces el color nos distrae un poco.

R.L: ¿Qué técnicas utiliza?

F.V: Lápiz. Y si hay que entintar, se entinta. Lo que pasa es que el trazo a lápiz tiene una inmediatez, una cosa tan directa, tiene tanta vida, que me da pena muchas veces entintar porque plastificas, no sé cómo decirlo, embelleces algo que ya es bello de por sí. A mí me encanta la naturalidad del trazo puro, es mucho más directo y transparente a la hora de ver la personalidad de cada artista. Cuando vas a entintar es como hacer saltos mortales con red, puedes retocar, rectificar. Con lápiz tienes una sola oportunidad. Es un salto sin red.  

R.L: ¿Cómo ve su evolución desde que empezó a dibujar en este mundo del cómic?

F. V: Me he ido centrando en los temas que me interesan. Y en cuanto al trazo, he ido tirando hacia el naturalismo, hacia la esencia del dibujo clásico, no académico.

R.L: Hablando del mundo del cómic, ¿cómo considera que está el panorama nacional?

F.V: Te puedo hablar poco porque no es mi mundo. No lo conozco muy bien. Voy cada año al Salón del Cómic, tengo muchos amigos que hacen cómic y conozco marchantes de originales, gente de editoriales, etc. Todo el mundo va sacando la cabeza como puede. Falta audiencia amante de la cosa gráfica, pero creo que es un caso de falta de enseñanza artística, de conocer el lenguaje visual. Lo que no conoces no lo puedes amar. Si hubiera más cultura gráfica disfrutaríamos más, podría haber más profesionales. Creo que el paso a la profesionalización hoy en día está al alcance de muy pocos.

R.L: ¿Cuáles son sus proyectos a corto plazo? A partir de haber ganado este premio ¿considera que puede hacer más cosas en relación al mundo del cómic?

F.V: Ahora mismo estoy centrado en vender mis cuadros. Estoy trabajando con un par de galerías de Barcelona y también me estoy moviendo por Suiza y Estados Unidos. En cuanto al mundo del cómic, este premio me puede servir para hacer otros documentos del mismo tipo, otros temas en el mismo tono. Voy y me empapo de esa realidad. Es una aportación que puedo hacer como dibujante de cómic, es casi como fotoperiodismo.

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